Utilización de puente grúa
Para no sobre pasar la capacidad de carga de la grúa y poder elegir adecuadamente los elementos de amarre, se debe conocer el peso de cada carga. No se utilizara nunca un elemento de amarre o de fuerza sin conocer la carga que es capaz de soportar es cometiente tenerlos marcados.
Durante el accionamiento:
Riesgos:
• No identificación correcta de mando en la botonera.
• Golpes contra obstáculos durante el guiado de la carga.
Medidas de prevención:
Utilización de botoneras con identificación clara de los movimientos y controles.
Mantener los pasillos de circulación libre de obstáculos y señalizados.
Fallo de accesorios de elevación:
Riesgos:
• Riesgo de desplazamiento de la carga del gancho de elevación.
• Caída de la carga: por rotura del cable, por mala utilización de grapas, por rotura de eslinga.
Medidas de prevención:
Los ganchos deberán disponer de pestillos de seguridad.
Efectuar comprobaciones periódicas de los ganchos.
Revisar periódicamente el estado de los cables y de las eslingas.
No ubicarse debajo de la carga suspendida.
Ubicarse a una distancia prudente y guiar la carga con una soga.
Uso y mantenimiento de eslingas:
Enganche una sola eslinga en cada gancho. En caso de que necesite colgar mas eslingas, use un grillete. Los ganchos deben tener seguro.
Las eslingas deben situarse en el fondo del gancho, nunca las coloque en la punta.
Antes de enganchar la carga en algún perfil o parte estructural debe asegurarse que esa parte resista el peso a elevar.
Si la eslinga presenta hilos rotos o nudos se deberá evaluar su uso.
Cuando se utilice eslingas de ramales múltiples, ha de tenerse en cuenta que a medida q aumenta el ángulo de apertura de los ramales, disminuye la resistencia de la eslinga. Se deberá tratar de cargar por igual en todos los ramales de la eslinga. Si la carga o pieza son de forma muy irregular, en estos casos cada ramal deberá ser tan sólidos que el solo sea capaz de soportar todo el peso de la carga.
martes, 2 de marzo de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
INTRODUCCIÓN A LA SEGURIDAD
Hace mucho tiempo que los accidentes han dejado de ser aceptados por empleados y empleadores como una consecuencia inevitable del trabajo, como una contribución necesaria al progreso industrial y la seguridad en el trabajo se ha hecho indispensable.
Las legislaciones de todos los países dictan normas e imponen reglamentos para eliminar los riesgos y mejorar las condiciones en que han de desenvolverse las actividades laborales.
Fueron muchas las dificultades a vencer por la seguridad en el trabajo, tanto por parte de la empresa como por parte de los trabajadores. En primer lugar, la empresa no valoró ciertamente las consecuencias de los accidentes y en segundo lugar, el obrero despreció las normas preventivas por un exceso de familiaridad con el trabajo que realizaba. En unos casos, por considerar que la prevención lo hacia aparecer ante sus compañeros como cobarde. Unos y otros, empresas y obreros, han ido ahondando en lo que verdaderamente es la seguridad en el trabajo y se ha llegado a que sea imprescindible para la buena marcha de la organización industrial con el mejor y mas humano aprovechamiento de la mano de obra y mayor garantía para el bienestar obrero.
La seguridad en el trabajo encierra múltiples valores sociales, puesto que el trabajador elimina con la observación de las normas preventivas, la consecuencia del riesgo que antes solo preveía un seguro en el que , desde luego, no estaban compensadas las posibilidades laborales del obrero, al que un accidente podía cercenar todas las satisfacciones que su esfuerzo en el trabajo le daba derecho.
Está perfectamente claro que la seguridad tanto para empresas como para los trabajadores, ofrecen características tanto sociales como económicas, pues sabido es que el accidente lleva consigo una larga consecuencia de entorpecimientos, dificultades y pérdidas económicas que no interesa social ni económicamente a nadie.
Son todas esas razones mas que suficientes para establecer el interés que existe actualmente entre empresarios y trabajadores por la seguridad en el trabajo, interés que se haya apoyado en los distintos organismos oficiales y privados creados ante esta necesidad de hacer efectiva la seguridad en los ambientes laborales argentinos.
No existen dudas que en todo este interés por la acción preventiva, el hombre es fundamental, porque incuestionablemente es el elemento esencial del resultado práctico de cualquier esfuerzo industrial y, por lo tanto, se debe recurrir a todo para evitar el accidente, creando frente a las circunstancias que lo hacen posible, los factores que lo eviten.
Tampoco existen dudas de que la seguridad en el trabajo “es un problema cultural”. Es necesario, educar en la seguridad para que se responda con fidelidad a la prevención
Las legislaciones de todos los países dictan normas e imponen reglamentos para eliminar los riesgos y mejorar las condiciones en que han de desenvolverse las actividades laborales.
Fueron muchas las dificultades a vencer por la seguridad en el trabajo, tanto por parte de la empresa como por parte de los trabajadores. En primer lugar, la empresa no valoró ciertamente las consecuencias de los accidentes y en segundo lugar, el obrero despreció las normas preventivas por un exceso de familiaridad con el trabajo que realizaba. En unos casos, por considerar que la prevención lo hacia aparecer ante sus compañeros como cobarde. Unos y otros, empresas y obreros, han ido ahondando en lo que verdaderamente es la seguridad en el trabajo y se ha llegado a que sea imprescindible para la buena marcha de la organización industrial con el mejor y mas humano aprovechamiento de la mano de obra y mayor garantía para el bienestar obrero.
La seguridad en el trabajo encierra múltiples valores sociales, puesto que el trabajador elimina con la observación de las normas preventivas, la consecuencia del riesgo que antes solo preveía un seguro en el que , desde luego, no estaban compensadas las posibilidades laborales del obrero, al que un accidente podía cercenar todas las satisfacciones que su esfuerzo en el trabajo le daba derecho.
Está perfectamente claro que la seguridad tanto para empresas como para los trabajadores, ofrecen características tanto sociales como económicas, pues sabido es que el accidente lleva consigo una larga consecuencia de entorpecimientos, dificultades y pérdidas económicas que no interesa social ni económicamente a nadie.
Son todas esas razones mas que suficientes para establecer el interés que existe actualmente entre empresarios y trabajadores por la seguridad en el trabajo, interés que se haya apoyado en los distintos organismos oficiales y privados creados ante esta necesidad de hacer efectiva la seguridad en los ambientes laborales argentinos.
No existen dudas que en todo este interés por la acción preventiva, el hombre es fundamental, porque incuestionablemente es el elemento esencial del resultado práctico de cualquier esfuerzo industrial y, por lo tanto, se debe recurrir a todo para evitar el accidente, creando frente a las circunstancias que lo hacen posible, los factores que lo eviten.
Tampoco existen dudas de que la seguridad en el trabajo “es un problema cultural”. Es necesario, educar en la seguridad para que se responda con fidelidad a la prevención
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